
Sentirme excluída siempre ha sido un trauma que siempre ha intentado atraparme y que ahora lo ha conseguido. Ha sido algo que siempre me ha perseguido. Es algo extraño. Mi mente tan sólo se dedica a observar y escuchar. Mi mente tarda en actuar. Tengo miedo. No quiero confiar, porque no sé cuánto debo dar y cuanto reprimir. No sé cuánto debo callar y cuánto contar. Tengo miedo a la puñalada. Tengo miedo a no dar lo que se espera de mi; a decepcionar como de costumbre hago; a no responder; a lamentar. Tengo miedo a mostrar en bandeja todos mis defectos como de costumbre hago. Tengo miedo de la libertad que me dáis, de que me dejáis entrar en vuestra vida de nuevo y no sé si eso es bueno, sé que no hago nada bueno en vuestras vidas. Tengo miedo a hacerlo todo mal. Tengo miedo a tantos errores. Tengo miedo a tanta soledad. Tengo mil miedos... No entiendo por qué me siento así. No entiendo por qué lloro sin motivos, por qué río a destiempo y mucho menos por qué callo tanto. Siento que voy a contra corriente de todo, y me estoy quedando sin fuerzas. O no sé cómo seguir alimentándolas. No hay energía. Digo a todo que no, pongo el parche antes de la herida, necesito un por qué a todo, no entiendo lo que antes entendía, no me emociona lo que antes lo hacía,... No entiendo tanto cambio seguido y sin relación. Siento que he abusado de todo, y ahora que no tengo nada, me siento vacía. No sé conformarme, y estoy vacía. Yo jamás he sido así de fría, así de distante, así de pasota con la gente,... Estoy dividida en dos. Una mitad me pide a gritos cambiar, volver a ser como antes. La otra mitad me suplica seguir así, porque al fin y al cabo, todo está así. Este sentimiento de ser invisible a todos los ojos me hace ser tan...tan fría. Ya no recuerdo, cuál fue el último abrazo que di. ¿Puede ser esto real...? Esta necesidad de protección que me aflora al caminar en los callejones que agobian a mis pensamientos...¿Puede ser real? Estas imágenes que se forman en mi cabeza, tan perfectas. ¿Pueden ser reales?... Nunca me he estado así de perdida. Nunca me he sentido así de perdida. Nunca...
Quizás me estoy volviendo loca...o quizás nunca estuve bien.Quizás todo lo que tengo que soltar y no dejo de acumular me esté matando, y mis días sean así. Quizás esto de aparentar que mi vida es completamente normal no sea bueno. Quizás esto de aparentar que sé reir sin problema no me hace bien.
Y nada de esto tiene sentido. Y en la nada ya no hay nadie. Y el no haber nadie significa que hay algo. Algo que sólo es nada. Nada que ni es algo.
Tanta soledad, tanto frío, tantos golpes,...me ahogan pero al final, esto acabará como siempre. Siendo los pensamientos de una loca, que ni ella misma entiende lo que siente.

1 comentario:
el miedo es el peor enemigo de todos, es al único que no se debe tener como amigo.
Muas!
Publicar un comentario