Tengo demasiado odio acumulado.
lunes, 2 de febrero de 2009
lunes, 19 de enero de 2009
La noche que nos amamos.
La silueta de mi cuerpo desnuda en la cama.
La noche invitó a la oscuridad para que nos acompañara.
Entraste, encendiendo las velas a tu paso... Tu luz.
Con pasos silenciosos, vi como te acercaste hasta mi. Acariciaste el borde de la cama en un movimiento inapreciable y cruzamos una mirada. Mirada que desviaste...para dedicarte a repasar todo mi cuerpo con ojos de deseo. Me estabas deseando...Me deseabas.
No hicieron falta palabras, y haciendo eternos los segundos subiste conmigo a la cama.
Fui presa de tu cuerpo, mientras tus brazos vigilaban mi cintura y tus ojos mi boca.
Acercaste tu rostro hasta l mío, y pude percibir todo tu adictivo olor.
Me lanzaste la más insinuante de tus miradas y me impregnaste con tu sabor... Jugamos con nuestros labios, haciéndome entregarme a ti.
Nuestros cuerpos fueron poseídos por la pasión, y nuestras almas unidas en una sola.
Abandonaste mis labios para recorrer mi cuerpo con los tuyos, para sentirme más que nunca.
Aceleraste mi pulso, enloqueciste a mi pensamiento, bloqueaste mis palabras,...
Hicimos el amor interminables veces...Nos amamos hasta que el Sol apareció.
La noche invitó a la oscuridad para que nos acompañara.
Entraste, encendiendo las velas a tu paso... Tu luz.
Con pasos silenciosos, vi como te acercaste hasta mi. Acariciaste el borde de la cama en un movimiento inapreciable y cruzamos una mirada. Mirada que desviaste...para dedicarte a repasar todo mi cuerpo con ojos de deseo. Me estabas deseando...Me deseabas.
No hicieron falta palabras, y haciendo eternos los segundos subiste conmigo a la cama.
Fui presa de tu cuerpo, mientras tus brazos vigilaban mi cintura y tus ojos mi boca.
Acercaste tu rostro hasta l mío, y pude percibir todo tu adictivo olor.
Me lanzaste la más insinuante de tus miradas y me impregnaste con tu sabor... Jugamos con nuestros labios, haciéndome entregarme a ti.
Nuestros cuerpos fueron poseídos por la pasión, y nuestras almas unidas en una sola.
Abandonaste mis labios para recorrer mi cuerpo con los tuyos, para sentirme más que nunca.
Aceleraste mi pulso, enloqueciste a mi pensamiento, bloqueaste mis palabras,...
Hicimos el amor interminables veces...Nos amamos hasta que el Sol apareció.
Aquella noche olvidé los golpes de la vida
[Y esto es lo que podemos encontrar en mi morbosa mente]
[Y esto es lo que podemos encontrar en mi morbosa mente]
domingo, 18 de enero de 2009
domingo, 11 de enero de 2009
Con.
Tengo nostálgia, que no pena.
¿De qué? Del amor.
Sí, por mucho que me lo niegue, echo de menos amar. El verbo amar en todos los aspectos que significa para mi, sólo para mi.
Envidio sanamente, a las chicas que hoy, con mi edad, viven enamoradas. Las envidio porque la mayoría se encuentran en su primer gran amor; en sus primeras grandes sensaciones, pasiones, locuras, sueños, preocupaciones.
Envidio sanamente las primeras mariposas; las noches despierta recordando los labios del que te haya robado el corazón; las risas en silencio al recordar buenos momentos junto a él;... Creo que no hay nada que llene más que eso.
Lo más probable sea que lo envidio porque lo echo de menos, y no sé si lo echo de menos porque lo necesito. Y me temo que no sé si quiero saberlo.
Lo cierto es que no estoy agusto conmigo misma, y ya puestos, con mi vida. Mi reloj ha ido demasiado rápido, las hojas de mis calendarios han sido arrancadas demasiado rápido...Y ahora no sé qué hacer.
Mucho de lo que ahora miles de chicas y chicos están viviendo, yo ya lo he sentido, visto u oído... ¿Y de qué me ha servido? De vivir ahora mismo estancada...de no verme avanzar.
Me siento vieja viendo a parejas con mi edad, con mil ilusiones y sueños por delante.
Me siento absurda cuando me pienso en lo que sentí y en lo que siento.
Me da miedo este vacío tan profundo...tan hueco, y que tanto me duele.
Me agobia este lío creado en mi cabeza, que no hay manera de resolver, que no hay manera de expresar ni de abandonar.
Y yo, paso las horas leyendo libros de amor...¿Por qué siempre vivo pensando en él si considero que no existe?
¿De qué? Del amor.
Sí, por mucho que me lo niegue, echo de menos amar. El verbo amar en todos los aspectos que significa para mi, sólo para mi.
Envidio sanamente, a las chicas que hoy, con mi edad, viven enamoradas. Las envidio porque la mayoría se encuentran en su primer gran amor; en sus primeras grandes sensaciones, pasiones, locuras, sueños, preocupaciones.
Envidio sanamente las primeras mariposas; las noches despierta recordando los labios del que te haya robado el corazón; las risas en silencio al recordar buenos momentos junto a él;... Creo que no hay nada que llene más que eso.
Lo más probable sea que lo envidio porque lo echo de menos, y no sé si lo echo de menos porque lo necesito. Y me temo que no sé si quiero saberlo.
Lo cierto es que no estoy agusto conmigo misma, y ya puestos, con mi vida. Mi reloj ha ido demasiado rápido, las hojas de mis calendarios han sido arrancadas demasiado rápido...Y ahora no sé qué hacer.
Mucho de lo que ahora miles de chicas y chicos están viviendo, yo ya lo he sentido, visto u oído... ¿Y de qué me ha servido? De vivir ahora mismo estancada...de no verme avanzar.
Me siento vieja viendo a parejas con mi edad, con mil ilusiones y sueños por delante.
Me siento absurda cuando me pienso en lo que sentí y en lo que siento.
Me da miedo este vacío tan profundo...tan hueco, y que tanto me duele.
Me agobia este lío creado en mi cabeza, que no hay manera de resolver, que no hay manera de expresar ni de abandonar.
Y yo, paso las horas leyendo libros de amor...¿Por qué siempre vivo pensando en él si considero que no existe?
miércoles, 7 de enero de 2009
lunes, 29 de diciembre de 2008
aimitopil
El miedo.
El dolor.
El estrés.
Comienzo a notar que el techo y el suelo, se alejan más y más. Mi sangre se amontona en los codos y las rodillas de un sólo golpe. Ahora sólo veo botellas girando. Espera...esto ya no es normal. Me doy la vuelta, y no consigo escuchar bien. Intento hablar pero mi lengua está demasiado seca como para encadenar palabras. Bien, mis cuerdas vocales aún siguen vivas. Me permiten decir algo...y creo que coherente: ' no puedo más...me estoy agobiando mucho...necesito tirarme al suelo, me va a estallar la cabeza ' . No puedo oir mucho, pero algo llega. Me llegan algunas risas, algunas voces desconocidas, y una preocupada. Ahora es mi garganta la que se vuelca para pedir auxilio: ' por favor...ayúdame...Necesito ir al baño ya...no me siento las piernas. Por favor, avisa a quién sea...' Me siento débil. Más débil que nunca. Necesito hacer algo...pero mis piernas están paralizadas. No me siento el cuerpo. Toda mi sangre bombea a una velocidad extremadamente rápida en mi cabeza. Siento que unos brazos me sujetan, que me hablan, me golpea suavemente la cara y susurra mi nombre con suma delicadeza: 'Nerea...no cierres los ojos... ¿Nerea, puedes oirme?...' Si...Puedo oirte, pero demasiado lejos. No me sale la voz. Mierda...ya no puedo hablar. 'Nerea, vamos aquellas sillas, no gires la cabeza ni cierres los ojos. Por favor, no te vas a caer yo te sujeto' ¿Aquellas sillas? Abro los ojos. Sólo veo flashes y luces. Mira, mira las luces se mueven de un lado para otro, giran, centellean, aumentan, disminuyen, se multiplican,... Están llenas de vida. 'Vamos Nerea, ya estamos cerca...No. No, vamos, aguanta un poco. No hay otro sitio.' Joder. Me he entretenido demasiado con las luces y ahora mis rodillas están demasiado cerca del suelo, y sigo sin poder articular ni una sola palabra. ¿Qué pasa? Oigo demasiados ruidos, un chillido constante. Un llanto lejano. Unos axulios. Unas voces con prisas. Oigo todo mezclado... ¿Cómo puede haber tanto sonido?
Ya no sé dónde está mi sangre...Ya estoy sentada y mi cabeza tambalea de un lado a otro. Estoy introduciendo un líquido excesivamente dulce en mi boca. No me gusta, necesito escupirlo pero aún así me reconforta. Me siento mejor. Siento recuperar mis fuerzas. Puedo abrir los ojos y ver con nitidez... Puedo hablar. Puedo respirar normal y tranquilamente a pesar de haber demasiada gente curioseando. Vuelvo a ser yo... No sé si llorar o reir...me decanto por llorar.
Sigo viva...¿gracias?
El dolor.
El estrés.
Comienzo a notar que el techo y el suelo, se alejan más y más. Mi sangre se amontona en los codos y las rodillas de un sólo golpe. Ahora sólo veo botellas girando. Espera...esto ya no es normal. Me doy la vuelta, y no consigo escuchar bien. Intento hablar pero mi lengua está demasiado seca como para encadenar palabras. Bien, mis cuerdas vocales aún siguen vivas. Me permiten decir algo...y creo que coherente: ' no puedo más...me estoy agobiando mucho...necesito tirarme al suelo, me va a estallar la cabeza ' . No puedo oir mucho, pero algo llega. Me llegan algunas risas, algunas voces desconocidas, y una preocupada. Ahora es mi garganta la que se vuelca para pedir auxilio: ' por favor...ayúdame...Necesito ir al baño ya...no me siento las piernas. Por favor, avisa a quién sea...' Me siento débil. Más débil que nunca. Necesito hacer algo...pero mis piernas están paralizadas. No me siento el cuerpo. Toda mi sangre bombea a una velocidad extremadamente rápida en mi cabeza. Siento que unos brazos me sujetan, que me hablan, me golpea suavemente la cara y susurra mi nombre con suma delicadeza: 'Nerea...no cierres los ojos... ¿Nerea, puedes oirme?...' Si...Puedo oirte, pero demasiado lejos. No me sale la voz. Mierda...ya no puedo hablar. 'Nerea, vamos aquellas sillas, no gires la cabeza ni cierres los ojos. Por favor, no te vas a caer yo te sujeto' ¿Aquellas sillas? Abro los ojos. Sólo veo flashes y luces. Mira, mira las luces se mueven de un lado para otro, giran, centellean, aumentan, disminuyen, se multiplican,... Están llenas de vida. 'Vamos Nerea, ya estamos cerca...No. No, vamos, aguanta un poco. No hay otro sitio.' Joder. Me he entretenido demasiado con las luces y ahora mis rodillas están demasiado cerca del suelo, y sigo sin poder articular ni una sola palabra. ¿Qué pasa? Oigo demasiados ruidos, un chillido constante. Un llanto lejano. Unos axulios. Unas voces con prisas. Oigo todo mezclado... ¿Cómo puede haber tanto sonido?
Ya no sé dónde está mi sangre...Ya estoy sentada y mi cabeza tambalea de un lado a otro. Estoy introduciendo un líquido excesivamente dulce en mi boca. No me gusta, necesito escupirlo pero aún así me reconforta. Me siento mejor. Siento recuperar mis fuerzas. Puedo abrir los ojos y ver con nitidez... Puedo hablar. Puedo respirar normal y tranquilamente a pesar de haber demasiada gente curioseando. Vuelvo a ser yo... No sé si llorar o reir...me decanto por llorar.
Sigo viva...¿gracias?
domingo, 28 de diciembre de 2008

- ¿Y en fin de año que vas a hacer?
- No sé, iremos de pubs o algo así.
- ¿De pubs? ¿Por qué no os venís con nosotros?
- ¿Qué dices?...Estás loco.
- ¿Loco por qué? Si vienen Jéssica, Maribel, Victoria,...
- Ah, perfecto. Tio, no me hablo con ellas...
- Pero si son normales...no sé qué problema tienes.
- Que prefiero seguir siendo la rara.
- No sé, iremos de pubs o algo así.
- ¿De pubs? ¿Por qué no os venís con nosotros?
- ¿Qué dices?...Estás loco.
- ¿Loco por qué? Si vienen Jéssica, Maribel, Victoria,...
- Ah, perfecto. Tio, no me hablo con ellas...
- Pero si son normales...no sé qué problema tienes.
- Que prefiero seguir siendo la rara.
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