El miedo.
El dolor.
El estrés.
Comienzo a notar que el techo y el suelo, se alejan más y más. Mi sangre se amontona en los codos y las rodillas de un sólo golpe. Ahora sólo veo botellas girando. Espera...esto ya no es normal. Me doy la vuelta, y no consigo escuchar bien. Intento hablar pero mi lengua está demasiado seca como para encadenar palabras. Bien, mis cuerdas vocales aún siguen vivas. Me permiten decir algo...y creo que coherente: ' no puedo más...me estoy agobiando mucho...necesito tirarme al suelo, me va a estallar la cabeza ' . No puedo oir mucho, pero algo llega. Me llegan algunas risas, algunas voces desconocidas, y una preocupada. Ahora es mi garganta la que se vuelca para pedir auxilio: ' por favor...ayúdame...Necesito ir al baño ya...no me siento las piernas. Por favor, avisa a quién sea...' Me siento débil. Más débil que nunca. Necesito hacer algo...pero mis piernas están paralizadas. No me siento el cuerpo. Toda mi sangre bombea a una velocidad extremadamente rápida en mi cabeza. Siento que unos brazos me sujetan, que me hablan, me golpea suavemente la cara y susurra mi nombre con suma delicadeza: 'Nerea...no cierres los ojos... ¿Nerea, puedes oirme?...' Si...Puedo oirte, pero demasiado lejos. No me sale la voz. Mierda...ya no puedo hablar. 'Nerea, vamos aquellas sillas, no gires la cabeza ni cierres los ojos. Por favor, no te vas a caer yo te sujeto' ¿Aquellas sillas? Abro los ojos. Sólo veo flashes y luces. Mira, mira las luces se mueven de un lado para otro, giran, centellean, aumentan, disminuyen, se multiplican,... Están llenas de vida. 'Vamos Nerea, ya estamos cerca...No. No, vamos, aguanta un poco. No hay otro sitio.' Joder. Me he entretenido demasiado con las luces y ahora mis rodillas están demasiado cerca del suelo, y sigo sin poder articular ni una sola palabra. ¿Qué pasa? Oigo demasiados ruidos, un chillido constante. Un llanto lejano. Unos axulios. Unas voces con prisas. Oigo todo mezclado... ¿Cómo puede haber tanto sonido?
Ya no sé dónde está mi sangre...Ya estoy sentada y mi cabeza tambalea de un lado a otro. Estoy introduciendo un líquido excesivamente dulce en mi boca. No me gusta, necesito escupirlo pero aún así me reconforta. Me siento mejor. Siento recuperar mis fuerzas. Puedo abrir los ojos y ver con nitidez... Puedo hablar. Puedo respirar normal y tranquilamente a pesar de haber demasiada gente curioseando. Vuelvo a ser yo... No sé si llorar o reir...me decanto por llorar.
Sigo viva...¿gracias?
lunes, 29 de diciembre de 2008
domingo, 28 de diciembre de 2008

- ¿Y en fin de año que vas a hacer?
- No sé, iremos de pubs o algo así.
- ¿De pubs? ¿Por qué no os venís con nosotros?
- ¿Qué dices?...Estás loco.
- ¿Loco por qué? Si vienen Jéssica, Maribel, Victoria,...
- Ah, perfecto. Tio, no me hablo con ellas...
- Pero si son normales...no sé qué problema tienes.
- Que prefiero seguir siendo la rara.
- No sé, iremos de pubs o algo así.
- ¿De pubs? ¿Por qué no os venís con nosotros?
- ¿Qué dices?...Estás loco.
- ¿Loco por qué? Si vienen Jéssica, Maribel, Victoria,...
- Ah, perfecto. Tio, no me hablo con ellas...
- Pero si son normales...no sé qué problema tienes.
- Que prefiero seguir siendo la rara.
jueves, 25 de diciembre de 2008
3.
"Prima estoy en el Zoco, que la final me he llegado a por el chandal, ¿quieres que nos veamos?"
" -La verdad es que no sé cómo decirtelo, pero el día que nos vimos en el Zoco, estaba tan nervioso porque me gustas.
-Pués...no sé, tú a mi también me gustas...
-Si quieres podríamos intentar...
-¿De verdad?...
-Confía en mi ''
Tal vez debería ahorrarme toda la palabra que pueda ser para ti, pero hoy me es inevitable.
Hoy me es inevitable preguntarme qué estaría pasando si yo hubiese dedicido mirar para otro lado.
Un año y siete meses de los cuales sólo me siento orgullosa de los 6 primeros, y ni eso. A veces me pregunto, cómo pude aguantar pero siempre acabo en la misma respuesta: te quise. Y llego siempre a la siguiente pregunta: ¿tanto?.
Dicen que el primer amor nunca se olvida...supongo que así será.
¿Por qué tiré tanto tiempo por la borda? ¿Por qué me enamoré? ¿Por qué te aguanté tantos golpes físicos y psicológicos? ¿Por qué me cegaste? ¿Por qué me alejé de todo y centré mi mundo en ti? ¿Por qué nos mataban los celos? ¿Por qué vivíamos en una constante pelea? ¿Por qué conocí a tu familia? ¿Por qué nos encerrabamos en tu cuarto? ¿Por qué estuve un año sin salir a la calle? ¿Por qué escondía arañazos y cardenales? ¿Por qué me oponía a todo lo que quería apartarme de ti? ¿Por qué dependía de ti? ¿Por qué perdí a tantas personas por ti? ¿Por qué luché tanto por ti? ¿Por qué intenté saltar al vacío? ¿Por qué escuché cosas que nunca debí escuchar? ¿Por qué finalmente sólo existían silencios? ¿Por qué vi sangre correr? ¿Por qué pelée contra quien no debía? ¿Por qué empezó todo? ¿Por qué no paramos cuando nos vimos ridículos? ¿Por qué me forzaste? ¿Por qué acepté? ¿Por qué cambiaste carcias por amenazas? ¿Por qué te criáste ahí? ¿Por qué quería ser el rico del cementerio? ¿Por qué me comparabas con él? ¿Por qué actuaba como él? ¿Por qué me golpeaba? ¿Por qué las paredes eran mi consuelo? ¿Por qué me postraste a una cama? ¿Por qué permití que hicieses conmigo lo que te diese la gana? ¿Por qué me reí con tu primera y con tu última lágrima? ¿Por qué mentía por ti? ¿Por qué estábamos en boca de todos? ¿Por qué te aliaste con ellas? ¿Por qué te reías de cada golpe que me daba la vida? ¿Por qué sentía la necesidad de protegerte, mientras tú me maltratabas? ¿Por qué me mentías? ¿Por qué no me visitaste? ¿Por qué no me decías qué sentías? ¿Por qué nos gritábamos? ¿Por qué me arrinconabas? ¿Por qué existía tal abuso de poder? ¿Por qué me enseñaste la cara negativa de todo? ¿Por qué aprendí tan rápido? ¿Por qué aceptaba tus insultos? ¿Por qué hacía listas con las palabras que cada día me gritabas? ¿Por qué las sigo guardando? ¿Por qué enfermé? ¿Por qué llegué a tomar pastillas? ¿Por qué convertí mi vida en una basura? ¿Por qué no tuviste valor y venir a mi casa? ¿Por qué no le hice caso a todas las personas que me advirtieron?
No hay ninguna respuesta para cada pregunta, o al menos yo no sé llegar a ninguna respuesta.
¿Y pensar que llevaría ya tres años de continua voluntaria condena?...
Nunca sabré por qué hice y por qué no hice todas esas cosas, durante todo ese tiempo.
Se quedan mil cosas colgadas de mi alma, cosas que no sé olvidar...cosas que necesito contar, pero no sé cómo contarlas, por dónde empezar, o simplemente, a quién contarselas.
Hay mil días clavados en mi memoria, mil palabras, mil gestos, que no sé olvidar...
No te lo agradeceré, no me rebajaré tanto. Me lo reprocharé a mi misma. Me reprocharé haberte permitido arruinar mi vida, arruinar el paso de la infancia a la adolescencia.
''¿Sabes qué? Hasta aqui hemos llegado. No quiero verte nunca más. Por mi, como si te quieres morir, pero no aparezcas nunca más por mi puta vida"
viernes, 19 de diciembre de 2008

Sentirme excluída siempre ha sido un trauma que siempre ha intentado atraparme y que ahora lo ha conseguido. Ha sido algo que siempre me ha perseguido. Es algo extraño. Mi mente tan sólo se dedica a observar y escuchar. Mi mente tarda en actuar. Tengo miedo. No quiero confiar, porque no sé cuánto debo dar y cuanto reprimir. No sé cuánto debo callar y cuánto contar. Tengo miedo a la puñalada. Tengo miedo a no dar lo que se espera de mi; a decepcionar como de costumbre hago; a no responder; a lamentar. Tengo miedo a mostrar en bandeja todos mis defectos como de costumbre hago. Tengo miedo de la libertad que me dáis, de que me dejáis entrar en vuestra vida de nuevo y no sé si eso es bueno, sé que no hago nada bueno en vuestras vidas. Tengo miedo a hacerlo todo mal. Tengo miedo a tantos errores. Tengo miedo a tanta soledad. Tengo mil miedos... No entiendo por qué me siento así. No entiendo por qué lloro sin motivos, por qué río a destiempo y mucho menos por qué callo tanto. Siento que voy a contra corriente de todo, y me estoy quedando sin fuerzas. O no sé cómo seguir alimentándolas. No hay energía. Digo a todo que no, pongo el parche antes de la herida, necesito un por qué a todo, no entiendo lo que antes entendía, no me emociona lo que antes lo hacía,... No entiendo tanto cambio seguido y sin relación. Siento que he abusado de todo, y ahora que no tengo nada, me siento vacía. No sé conformarme, y estoy vacía. Yo jamás he sido así de fría, así de distante, así de pasota con la gente,... Estoy dividida en dos. Una mitad me pide a gritos cambiar, volver a ser como antes. La otra mitad me suplica seguir así, porque al fin y al cabo, todo está así. Este sentimiento de ser invisible a todos los ojos me hace ser tan...tan fría. Ya no recuerdo, cuál fue el último abrazo que di. ¿Puede ser esto real...? Esta necesidad de protección que me aflora al caminar en los callejones que agobian a mis pensamientos...¿Puede ser real? Estas imágenes que se forman en mi cabeza, tan perfectas. ¿Pueden ser reales?... Nunca me he estado así de perdida. Nunca me he sentido así de perdida. Nunca...
Quizás me estoy volviendo loca...o quizás nunca estuve bien.Quizás todo lo que tengo que soltar y no dejo de acumular me esté matando, y mis días sean así. Quizás esto de aparentar que mi vida es completamente normal no sea bueno. Quizás esto de aparentar que sé reir sin problema no me hace bien.
Y nada de esto tiene sentido. Y en la nada ya no hay nadie. Y el no haber nadie significa que hay algo. Algo que sólo es nada. Nada que ni es algo.
Tanta soledad, tanto frío, tantos golpes,...me ahogan pero al final, esto acabará como siempre. Siendo los pensamientos de una loca, que ni ella misma entiende lo que siente.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
martes, 9 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

