lunes, 29 de diciembre de 2008

aimitopil

El miedo.
El dolor.
El estrés.

Comienzo a notar que el techo y el suelo, se alejan más y más. Mi sangre se amontona en los codos y las rodillas de un sólo golpe. Ahora sólo veo botellas girando. Espera...esto ya no es normal. Me doy la vuelta, y no consigo escuchar bien. Intento hablar pero mi lengua está demasiado seca como para encadenar palabras. Bien, mis cuerdas vocales aún siguen vivas. Me permiten decir algo...y creo que coherente: ' no puedo más...me estoy agobiando mucho...necesito tirarme al suelo, me va a estallar la cabeza ' . No puedo oir mucho, pero algo llega. Me llegan algunas risas, algunas voces desconocidas, y una preocupada. Ahora es mi garganta la que se vuelca para pedir auxilio: ' por favor...ayúdame...Necesito ir al baño ya...no me siento las piernas. Por favor, avisa a quién sea...' Me siento débil. Más débil que nunca. Necesito hacer algo...pero mis piernas están paralizadas. No me siento el cuerpo. Toda mi sangre bombea a una velocidad extremadamente rápida en mi cabeza. Siento que unos brazos me sujetan, que me hablan, me golpea suavemente la cara y susurra mi nombre con suma delicadeza: 'Nerea...no cierres los ojos... ¿Nerea, puedes oirme?...' Si...Puedo oirte, pero demasiado lejos. No me sale la voz. Mierda...ya no puedo hablar. 'Nerea, vamos aquellas sillas, no gires la cabeza ni cierres los ojos. Por favor, no te vas a caer yo te sujeto' ¿Aquellas sillas? Abro los ojos. Sólo veo flashes y luces. Mira, mira las luces se mueven de un lado para otro, giran, centellean, aumentan, disminuyen, se multiplican,... Están llenas de vida. 'Vamos Nerea, ya estamos cerca...No. No, vamos, aguanta un poco. No hay otro sitio.' Joder. Me he entretenido demasiado con las luces y ahora mis rodillas están demasiado cerca del suelo, y sigo sin poder articular ni una sola palabra. ¿Qué pasa? Oigo demasiados ruidos, un chillido constante. Un llanto lejano. Unos axulios. Unas voces con prisas. Oigo todo mezclado... ¿Cómo puede haber tanto sonido?
Ya no sé dónde está mi sangre...Ya estoy sentada y mi cabeza tambalea de un lado a otro. Estoy introduciendo un líquido excesivamente dulce en mi boca. No me gusta, necesito escupirlo pero aún así me reconforta. Me siento mejor. Siento recuperar mis fuerzas. Puedo abrir los ojos y ver con nitidez... Puedo hablar. Puedo respirar normal y tranquilamente a pesar de haber demasiada gente curioseando. Vuelvo a ser yo... No sé si llorar o reir...me decanto por llorar.

Sigo viva...¿gracias?

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