No me importa cada lágrima que brota de mis ojos, si sé que te estoy salvando.
No me importa cada lágrima que brota de mi corazón, si sé que estoy salvando el tuyo.
No me importa cada escalofrío que recorre mi piel.
No me importa cada estremecimiento de dolor.
No me importa.
No entiendo por qué entré en tu vida.
No entiendo por qué los sentimientos me han hecho de ellos. Escaparé.
Mi vida ya está bastante desorganizada. No voy a hacer nadie responsable. No voy a hacer que nadie se preocupe por cada lágrima que derramo.
Al fin y al cabo no es tan raro. Ni tan importante.
Me da tanto miedo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario